BREVE Y PRECISO
DOMINGO FÉLIX TORRES
“Martín Pablo Soto, periodista”
Yo ya leía sus columnas en su periódico de siempre, El Debate de Sinaloa. Con el tiempo lo conocí físicamente en el Congreso del Estado. No había mejor crítico del trabajo de los diputados ni de la clase política en general. Su columna era, por sí sola, motivo suficiente para comprar el periódico.
Con los años, Martín Pablo Soto sigue siendo uno de los mejores analistas políticos de Sinaloa. Observador, incisivo y claro frente a los pillos, pero también generoso en el reconocimiento hacia quien sí lo merece. No escatima el elogio para el bien nacido, ni el comentario duro para el patán disfrazado de político.
Criado en el semidesierto de El Fuerte, entre mayos, yoremes y yoris, aprendió a mirar con claridad el presente, pero también a intuir el porvenir. Desde muy temprano advirtió señales que otros no veían. Ya en 1989 vislumbraba la apertura del sistema político y la posibilidad real de la alternancia en el poder.
Recorrió el estado entrevistando a líderes disidentes y figuras de oposición, de izquierda y de derecha, cuando pocos se atrevían a hacerlo. Personajes que, incluso incrédulos, aceptaban hablar pensando que jamás serían publicados. Días después aparecían en la primera plana de El Debate. Ahí estuvieron, entre otros, Sebastián Zamudio, el paletero panista de Concordia; Arturo Corrales, tendero panista de Cosalá; y Óscar Loza Ochoa, dirigente del PSUM.
Por eso queda claro que el verdadero periodista no se limita a publicar noticias. Va más allá, interpreta, descubre, anticipa y deja testimonio. Por eso Martín Pablo Soto es, sin duda, un referente del periodismo sinaloense.
¡Saludos, jóvenes!