Desde El Fuerte Sinaloa, abril 12, 2026

La rana de madera de Alaska

La rana de madera de Alaska (Lithobates sylvaticus) posee una de las capacidades de supervivencia más asombrosas del reino animal, logrando congelar hasta el 60% de su cuerpo durante los gélidos inviernos árticos. Para lograrlo, su organismo produce altas concentraciones de glucosa que actúan como un crioprotector natural, evitando que las células se encojan o mueran mientras el agua en los espacios extracelulares se convierte en hielo sólido. Durante este periodo, su corazón se detiene por completo, deja de respirar y su actividad cerebral se apaga, permaneciendo en un estado de animación suspendida que puede durar hasta siete meses a temperaturas de -18°C. Al llegar la primavera, el proceso de descongelación se inicia de adentro hacia afuera; en pocas horas, su corazón vuelve a latir de forma espontánea y la rana recupera todas sus funciones vitales para retomar su vida normal, un fenómeno que actualmente es objeto de estudio para posibles aplicaciones en la criopreservación de órganos humanos.