Letras personales
Hurgando casual en mis archivos personales encontré una fotografía que data de a principio de los años 70´s pudiera asegurar que es del año 1973.
Me llamo la atención y quise primero que nada dieran cuanta de ella visualmente y hacer una pequeña pero significativa narrativa al respecto.
No dejo de reconocer a todos aquellos quienes se involucraron en la construcción de la plazuela Jesús García Corona “Héroe de Nacozari” en la rielera San Blas, donde viví aproximadamente 45 años de mi larga infancia.
Por cierto, esta plazuela es un orgullo y resalta entre muchas a nivel estado por su gran tamaño y arquitectura, pensada en grande por quien la ideo y organizo su construcción.
Cito textual:
AQUI CONSTRUYE EL COMITE DE DESARROLLO URBANO Y SERVICIOS SOCIALES DE SAN BLAS, SIN. EL PARQUE HEROE DE NACOZARI PATROCINADO POR EL GOBIERNO DEL ESTADO, H. AYUNTAMIENTO, FERROCARRIL DEL PACIFICO, SINDICATO NAL. DE TRABAJADORES FERROCARRILEROS Y PUEBLO EN GENERAL.
APORTACION VOLUNTARIA, PERMITIRA TERMINAR EN TIEMPO MINIMO.
AYUDENOS A EMBELLECER NUESTRA POBLACION.
VAYAMOS HACIA ARRIBA Y SIEMPRE ADELANTE
*Se respeto texto y tipo de letras (mayúsculas) utilizado.
Les decía traigo a colación este tema por las condiciones que hoy guarda esa gran obra de uso público, de beneficio social, misma que además de no tener la limpieza que para el caso requiere, ha sido olvidada también en el mantenimiento de sus estructuras, pisos y aditamentos (juegos mecánicos, canchas deportivas).
Pareciera qué a la autoridad local, llámese Síndico Municipal le importa nada, le es indiferente este gran espacio de convivencia de las familias de la rielera San Blas y quienes acuden de fuera a disfrutar del sano esparcimiento, de los deportistas que buscan un espacio donde jugar Voley Bol o de aquellos niños que gustan de las resbaladillas, los columpios, el pasamanos.
¡Le importa nada, le es indiferente!
Es una real expresión de lo aquí descrito y esto se puede comprobar, esta a la vista de cualquiera, basura por doquier, juegos infantiles desvencijados, oxidados, cancha de vóley bol sin luz, pisos desmolachados, bancas rotas, fuente de agua inactiva, ausencia de pintura, luminarias fundidas, ya ni que decir de la instalación de comercios sin control alguno que si bien es cierto son hasta punto necesarios, afean el entorno.
Y que decir de los vehículos que durante las madrugadas suben a realizar arrancones y acrobacias, la autoridad hace mutis, pero las huellas de los neumáticos no mienten en el piso por el paso del tiempo decolorado.
Solo un insuflado desarraigado, desconocedor del origen de esta construcción puede dejar que caiga de la manera que esta cayendo y no solo en el aspecto de construcción sino cayendo en el olvido de las autoridades municipales que también son cómplices de estas tropelías en contra de una parte de la historia de San Blas.
Pudiera escribir que los pueblos tienen el gobierno que se merecen, pero en San Blas le impusieron a su gobernante y el pueblo es el menos culpable.
*Anécdota
El gran kiosko que tiene esa plazuela, y digámosle kiosko aunque no tenga esa figura, la vox populi de antes le llamaba en son de wasa LA SILLA DE JUAN BURRAS, icónico personaje de aquellos años, quien pesaba más de 140 kgs. De peso, saque usted conclusiones por que la silla de Juan Burras.
Juan Burras nunca se enojo por ese dicho del pueblo, al contrario, se decía orgulloso de estar en boca en boca.
Roberto René Vega Vega
