Desde El Fuerte Sinaloa, abril 28, 2026

Felipe Calderón y su soberbia

BREVE Y PRECISO
DOMINGO FÉLIX TORRES
“Felipe Calderón y su soberbia”
En 1996, Felipe Calderón era secretario general del PAN nacional y una de las jóvenes promesas del partido. Ese mismo año dejó el cargo para competir por la dirigencia nacional, bajo el lema “ganar el gobierno sin perder el partido”, en medio de tensiones internas provocadas por el crecimiento electoral del panismo en los años noventa. Ganó aquella contienda y se consolidó como una figura clave.
Una década después, ya con mayor peso político, renunció a la Secretaría de Medio Ambiente en el gobierno de Fox para buscar la candidatura presidencial. Contra pronóstico, derrotó a Santiago Creel, el candidato del propio presidente, y en 2006 alcanzó la Presidencia de la República.
Sin embargo, su gobierno comenzó a mostrar desgaste. En la elección intermedia de 2009, el PAN sufrió derrotas importantes que evidenciaron fracturas internas. Para 2012, Calderón no solo perdió el gobierno federal, sino que también dejó debilitado a su partido, incumpliendo su propio lema de 1996. Acción Nacional entregó el poder y abrió la puerta al regreso del PRI con Enrique Peña Nieto.
Más allá de interpretaciones, el saldo político es claro. Calderón no logró entender el momento del país; su estilo fue percibido como distante y confrontativo. Su sexenio no solo permitió el retorno del viejo régimen, sino que también sentó las condiciones para que, años después, el país terminara en manos del más corrupto de todos: Andrés Manuel López Obrador.
Aunque tuvo aciertos, su administración dejó consecuencias profundas. El debilitamiento del PAN y el rumbo político posterior tienen origen en esas decisiones.
Si no se entiende ese momento, difícilmente se entenderá el presente.
¡Saludos, jóvenes!