Desde El Fuerte Sinaloa, junio 21, 2026

Los partidos en su nivel de incompetencia

BREVE Y PRECISO
DOMINGO FÉLIX TORRES
Los partidos en su nivel de incompetencia
Los partidos políticos están en serios problemas. El voto va del PRI al PAN, o va a Morena y luego de regreso.
El ciudadano con el ejercicio electoral no encuentra alivio en su estado de carencias.
El voto pareciera que no resuelve y por tanto, la decisión de por quién votar no encuentra su acomodo en la urna.
Así tenemos como consecuencia, que la gente no confía más en los partidos, en sus representantes, en sus líderes, en sus dichos.
A causa de esto, los partidos se encuentran en desesperación, todos ellos; unos por terror a perder el poder e ir a la cárcel, y otros porque temen no alcanzarlo y seguir en la banca.
En el caso de los partidos de oposición, que están en escasez de recursos económicos, en su ansiedad buscan obtener candidatos en los deshuesaderos políticos.
Buscan obtener algunos votos con personajes que pasaron por la política con más pena que gloria.
Lo primero que deben hacer los partidos para recuperar el voto perdido es recomponerse ellos mismos, demostrar congruencia, presentar un discurso y acciones a tono con la emergencia.
Los partidos deben buscar de manera abierta a los ciudadanos, ir a universidades, a las asociaciones de productores, a las cámaras y colegios de profesionistas a los foros y plazas públicas a proponer, pero sobre todo a escuchar a la gente.
Esas reuniones privadas de dirigentes de partidos con políticos o personajes más o menos populares como muestra de “apertura” o de “suma”, más bien parecen intentos de acuerdos entre particulares, aparentan ofrecimientos, amarres entre unos cuantos.
El lenguaje de los partidos y las formas de la política deben ser claras, para que el ciudadano las entienda, las considere para que eventualmente entonces si se sume a algún proyecto político más o menos creíble… Si el ciudadano no ve transparencia, no se motiva en participar, sencillamente se quedará en casa el día de la elección.
¡Saludos, jóvenes!