Desde El Fuerte Sinaloa, julio 24, 2026

Un hombre con suerte

En 1999, el camionero australiano Bill Morgan sufrió un accidente tan grave que le provocó un infarto masivo. Los paramédicos lograron reanimarlo, pero había estado clínicamente muerto durante 14 minutos.
Después cayó en coma durante 12 días. Los médicos advirtieron a su familia que probablemente tendría daño cerebral permanente y llegaron a sugerir retirar el soporte vital.
Pero Bill despertó.
Y no solo despertó: lo hizo sin daño cerebral. Convencido de que la vida le había dado una segunda oportunidad, dejó su peligroso trabajo, le pidió matrimonio a su novia y compró un boleto de raspa y gana para celebrar.
Ganó un auto nuevo valorado en 17.000 dólares.
La historia llamó tanto la atención que un equipo de noticias fue a entrevistarlo y le pidió recrear el momento para las cámaras. Bill volvió a la tienda, compró otro boleto al azar y empezó a rasparlo mientras lo grababan.
Entonces se quedó paralizado.
Miró al reportero y dijo: “Acabo de ganar 250.000 dólares. No estoy bromeando.”
Había ganado un cuarto de millón de dólares en vivo, mientras fingía recrear el premio anterior.
🍀😱 Sobrevivió a la muerte, ganó un auto y luego ganó 250.000 dólares frente a las cámaras. Si eso no es suerte, nadie sabe qué es.