Desde El Fuerte Sinaloa, septiembre 16, 2026

“La prepotencia, mal del gobierno, pero también mal de la oposición”

BREVE Y PRECISO
DOMINGO FÉLIX TORRES
“La prepotencia, mal del gobierno, pero también mal de la oposición”
Vivimos tiempos violentos.
En el pasado violencia era sinónimo de prisa.
“Parto con violencia hacia tal lugar”, significaba abandonar un lugar rápidamente.
Hoy más que nunca, violencia y prisa son sinónimos.
Hoy vivimos tiempos de inmediatez, de impaciencia, de intolerancia; casualmente también tiempos de violencia, con lo que la equivalencia se actualiza.
La violencia y la impaciencia no dan consejos, dan opiniones autoritarias, mandatos irreflexivos.
Cuando las acciones se realizan rápido, de prisa, también los resultados acaban así: Pronto y mal.
Ahora, cuando la violencia y el poder se juntan, aparece la prepotencia, el autoritarismo.
El poder puede ser político, económico, etc.
En el caso del gobierno, hoy desafortunadamente vemos que actúa con violencia, a las prisas; pero como tiene el poder político, actúa prepotente y autoritariamente.
Por ello las acciones del gobierno actual son impensadas, infundadas, generando resultados también pobres.
El gobierno opera en el aire, sin bases ciertas, pero con poder, inventando una realidad ficticia.
El poder sin prudencia no cambia la realidad positivamente, al contrario, destruye todo y lo destruye rápido.
Bien, pero ante este escenario tan negativo ¿Cómo se organiza la oposición para revertir el caos político?
Exactamente haciendo lo mismo.
¿Por qué? Porque la oposición está en los hechos operada por otros grupos de poder también, pero en este caso de poder económico.
Atrapada por los tiempos que corren, la oposición actúa también liderada por la imprudencia de la actualidad y reforzada por la prepotencia del poder económico.
¿Qué es lo tenemos como resultado?
Tenemos una ciudadanía atrapada por intolerantes y prepotentes, ubicados en un extremo y en otro.
La gran mayoría de los ciudadanos estamos en medio de los intereses, de la violencia y la prepotencia del gobierno y de los empresarios.
Así las cosas.
¿Hacia dónde vamos?
A que las cosas queden en el estado en que se encuentren.
Mientras la oposición se maneje desde la perspectiva de la autocomplacencia y la prepotencia, no podrá crecer en organización y fuerza política.
Para que las cosas cambien la posición requiere, sobre todo, evaluarse a sí misma correctamente en su organización y en sus liderazgos, porque malas consideraciones siempre han llevado a malos resultados.
¡Saludos, jóvenes!