Tres años sin cirugía: paciente protesta contra las deficiencias del IMSS-Bienestar en Guasave
Rubén Sandoval denuncia dos operaciones canceladas por falta de cirujanos y señala desabasto de medicamentos y carencias hospitalarias.
GUASAVE, SINALOA.– La prolongada espera por una intervención quirúrgica llevó a Rubén Sandoval a participar en la clausura simbólica del Hospital IMSS-Bienestar número 32, en Guasave, como una forma de protesta ante las deficiencias que, asegura, enfrenta la atención médica en esta institución.
De acuerdo con su denuncia, lleva tres años esperando una cirugía y, durante ese periodo, en dos ocasiones le han cancelado la operación por falta de cirujanos. Una situación que vuelve a poner sobre la mesa los cuestionamientos sobre la capacidad de respuesta de los servicios públicos de salud y el impacto que las demoras tienen en quienes dependen de ellos.
La protesta también buscó visibilizar otras problemáticas señaladas por los inconformes, entre ellas el desabasto de medicamentos, la falta de médicos especialistas y las condiciones de las instalaciones hospitalarias.
Tres años de espera y dos operaciones canceladas
El caso de Sandoval refleja la incertidumbre que puede enfrentar un paciente cuando un procedimiento médico se posterga repetidamente. La falta de personal especializado, según su testimonio, ha sido un obstáculo para que pueda concretarse la cirugía que espera desde hace tres años.
Más allá de su situación particular, el señalamiento plantea interrogantes sobre los tiempos de atención, la disponibilidad de especialistas y los mecanismos para informar a los pacientes sobre las causas de las cancelaciones y las nuevas fechas para sus procedimientos.
Protesta por las deficiencias en el servicio
La clausura simbólica del hospital se realizó como una medida de denuncia pública, sin que la información disponible permita establecer que se haya tratado de un cierre oficial de las instalaciones.
Los participantes señalaron problemas que, sostienen, afectan la calidad y oportunidad de la atención médica. Sin embargo, hasta contar con una postura institucional, las acusaciones sobre el abasto de medicamentos, la plantilla de especialistas y las condiciones del inmueble deben entenderse como denuncias de los inconformes.