La “mexicanización” que le preocupa a Europa
En Francia ya no se debate si hay narcotráfico, se debate cómo nombrarlo. Y el nombre que eligió la política francesa para describir su peor escenario es “mexicanización”.
Lo hizo Marine Le Pen el 25 de octubre en Orleans, al lanzar su campaña presidencial rumbo a 2027. Frente a 8 mil 500 simpatizantes, prometió restablecer el orden y advirtió: “No permitiremos que Francia se deslice hacia la mexicanización con la presencia de cárteles”.
La frase es dura, pero no es nueva. En Francia el término circula desde hace al menos dos años entre jueces, ministros y medios. En noviembre de 2024, el entonces ministro del Interior, Bruno Retailleau, ya había dicho que el país debía elegir entre movilización general o la mexicanización. Un estudio del Instituto IRIS de 2025 documentó cómo la palabra se volvió parte del léxico judicial francés para describir laboratorios de metanfetamina, ajustes de cuentas y penetración del narco en puertos como Marsella y Le Havre.
Le Pen solo lo convirtió en eslogan de campaña. Propuso tratar a los cárteles como terroristas, replicando el modelo que Estados Unidos formalizó en 2026 al declarar al CJNG, Cártel de Sinaloa y Nueva Familia Michoacana como grupos terroristas.
La paradoja es evidente. Mientras en México se discute diariamente la violencia, en Europa se usa a México como espejo de lo que no quieren ser. No hablan de consumo, hablan de modelo criminal: producción sintética, control territorial, corrupción y violencia abierta.
La respuesta desde México no se hizo esperar. La presidenta Claudia Sheinbaum dijo que Le Pen está mal informada: “La mexicanización que debería llegar a todo el mundo es la de los valores del pueblo de México: honestidad, amor, solidaridad”.
Dos visiones del mismo país. Para una, México es advertencia. Para otra, es ejemplo moral.
Lo que queda claro es que el narcotráfico mexicano ya no es un problema local. Es un referente global, y no precisamente por las razones que quisiéramos. Cuando una candidata presidencial europea usa tu país para explicar el miedo al colapso, no es solo una frase de campaña. Es el reflejo de cómo nos ve el mundo.