Desde El Fuerte Sinaloa, noviembre 5, 2026

China cambia de ídolos: baja a los influencers de las pantallas gigantes y sube a sus científicos

China cambia de ídolos: baja a los influencers de las pantallas gigantes y sube a sus científicos

En China está pasando algo que no se ve todos los días en un centro comercial. Donde antes había anuncios de celulares, ropa de marca o la cara de un idol de K-pop, ahora aparece el rostro de un hombre de 80 años, con bata blanca y lentes. Y la gente se para a tomarle foto.

Todo empezó el 7 de agosto de 2026 en Shan, un condado de Heze, en la provincia de Shandong. El gerente de un mall decidió algo poco rentable: quitar una valla publicitaria de 7.8 por 5.6 metros que le dejaba miles de yuanes al mes y poner en su lugar un retrato gigante de Qian Xuesen, el físico que llevó a China al espacio.

El gesto se hizo viral en Weibo y Douyin. Y sin que nadie lo ordenara, otros centros comerciales de Zhengzhou, Hangzhou, Hefei y Chongqing hicieron lo mismo. Cedieron voluntariamente sus pantallas LED más caras.

La lista de los nuevos “influencers” no es menor:

– Yuan Longping, el hombre que logró que el arroz alimentara a mil millones más de personas.

– Tu Youyou, la farmacóloga que encontró la cura para la malaria y ganó el Nobel en 2015.

– Deng Jiaxian, el físico que trabajó 28 años en secreto en el desierto para el programa nuclear.

– He Zehui, apodada “La Madame Curie de China”.

Ninguno de ellos tuvo nunca un millón de seguidores. Hoy tienen edificios enteros.

La consigna que acompaña las imágenes es directa: _”Las estrellas que deberíamos seguir”_.

Y no es una ley nacional que prohibe a los influencers, como dice el post más exagerado. Es más interesante que eso. Es una decisión comercial y cultural desde abajo: empresarios que entienden que el prestigio también vende, y que un niño que va al metro todos los días puede empezar a preguntar quién es ese señor del cartel en lugar de qué marca de tenis trae el tiktoker de moda.

En un mundo donde el algoritmo nos empuja a admirar lo efímero, China está haciendo un experimento urbano: ¿qué pasa si lo más visible no es lo más ruidoso, sino lo más útil?

De momento, el experimento funciona. Los videos de las pantallas acumulan millones de vistas y los comentarios son los mismos en chino, español o inglés: “Así deberían ser todos los anuncios”.