Imagínate que tienes 13 años y te sacan de tu casa para vivir en un centro tutelado porque el tuyo es un hogar desestructurado y tus padres, separados, no te dan de comer siquiera.
Imagínate que una noche un grupo de tres hombres @bu-s@n de ti en manada.
Imagínate que eso te deja h3ridas de por vida, una d-pres¡ón severa, un trastorno de personalidad y una incapacidad de más del 60%.
Imagínate que la vida te du3l3 tanto que te @rr0jas desde un quinto piso para no v¡vir ya, pero tienes tan mala suerte que despiertas parapléjica, con una discapacidad ahora del más del 70%.
Imagínate que lo intentas más veces, con pastillas, bebiendo un bote de limpieza… Una y otra vez.
Imagínate que pides m0r¡r y la justicia te da la razón, pero tu padre, ese señor que nunca te ha cuidado ni vivido contigo jamás, paraliza la sentencia durante más de dos años.
Y ya tienes 25, vives permanentemente en un hospital con una sonda que hay que cambiar cada pocas horas, incontinencia fecal y mucho d0l0r. Cada día es una lucha de la que ya no quieres formar parte, porque no hay parte ya para ti.
Y tus @gres0res están en algún lugar, libres, y tendrán un futuro, una profesión, una vida.
La que a ti te quitaron.
Imagínate todo eso y que un montón de desconocidos te diga que no tienes derecho a m0r¡rt3, que tu d0l0r les da igual, que te empastilles o lo que hagas.
Que te prohíben tomar una decisión con lo único que te queda y es tuyo de verdad: tu cu3rp0, tu vida.
***Créditos a MUNDO ASOMBROSO