En 1969, un disco de John Lennon y Yoko Ono quedaba en el centro de una polémica por su portada.
El 2 de enero de 1969 la policía de Newark incautó unas 30 mil copias de Unfinished Music No. 1: Two Virgins, en respuesta a múltiples denuncias por obscenidad debido a la imagen frontal del álbum.
El disco mostraba a Lennon y Ono completamente desnudos, una decisión artística que generó rechazo inmediato en sectores conservadores. Varias tiendas se negaron a exhibirlo y sellos discográficos enfrentaron presiones legales.
La incautación reflejó tensiones culturales de la época. La obra se inscribía en un clima de experimentación artística y ruptura de normas, en el que música, política y provocación pública comenzaban a entrelazarse.
El episodio reforzó la figura de Lennon y Ono como símbolos de confrontación cultural. El álbum circuló de forma limitada, pero el debate amplificó su impacto y consolidó su lugar dentro de la historia de la contracultura.