Publicación de doctorando de la UAS aporta evidencia científica sobre el riesgo de las plantas bajas débiles; llama a revisar edificios verticales en Culiacán
La reciente publicación de un artículo en una revista indexada, titulado “Evaluación probabilística del desempeño sísmico de un edificio representativo con planta baja débil en una región propensa a sismos”, fue dado a conocer por el maestro Aarón Gutiérrez López, doctorando del Programa de Ingeniería de la Construcción de la Facultad de Ingeniería de la UAS, quien en su trabajo buscó aportar evidencia científica sobre un tipo de edificación cuya configuración estructural ha sido observada en distintos países y que, tras eventos sísmicos recientes, ha generado interés dentro de la comunidad especializada.
Gutiérrez López explicó que el estudio se enfocó en representar una edificación con planta baja débil, una condición arquitectónica y estructural frecuente en desarrollos habitacionales alrededor del mundo y recordó que sismos como el de 2017 en México evidenciaron que las plantas bajas con menor rigidez y resistencia, generalmente destinadas a estacionamientos, tienden a presentar daños mayores conforme aumenta la intensidad del movimiento telúrico.
El doctorando dio a conocer que, para esta investigación, se eligió una vivienda multifamiliar, como objeto de estudio, cuya planta baja funcionaba como área de estacionamiento, la que fue sometida a registros sísmicos representativos de la zona de Acapulco, una región altamente activa; mediante análisis dinámicos no lineales, se obtuvieron índices de confiabilidad estructural que permitieron observar el comportamiento del edificio frente a distintos niveles de demanda sísmica.
Por otro lado, al ser consultado sobre la pertinencia del estudio para contextos como Culiacán, donde en los últimos años se ha registrado un crecimiento vertical, especialmente en zonas de nueva plusvalía, indicó que, aunque Sinaloa no es considerado un estado de alta peligrosidad sísmica, se ubica en una zona intermedia, lo que implica que aún existe exposición a movimientos importantes.
Asimismo, aclaró que la reglamentación vigente no prohíbe este tipo de configuraciones, y que con el paso del tiempo se han fortalecido ciertos criterios diseñados para evitar la formación de plantas bajas débiles, empero, comentó que existen edificaciones en la ciudad que fueron construidas con normativas anteriores, menos estrictas en términos de rigidez y detallado estructural, destacó que la intención no es generar alarma, sino fomentar la actualización continua y la revisión profesional de los proyectos existentes.
Por último, Aarón Gutiérrez López puntualizó que las construcciones verticales nuevas, así como las edificadas bajo criterios previos, podrían requerir un análisis técnico particular que ayude a comprender su desempeño potencial ante un sismo de gran intensidad, dijo que cada edificio debe evaluarse de acuerdo con la normativa bajo la cual fue diseñado y con los elementos estructurales con que cuenta, con el fin de asegurar un comportamiento adecuado, y sostuvo que “esta investigación busca aportar al entendimiento técnico y promover prácticas informadas que fortalezcan la seguridad y la calidad de la infraestructura habitacional”, culminó el doctorando.

