Desde El Fuerte Sinaloa, mayo 7, 2026

Roxana Rubio y Jorge González, con un pie fuera del PAN de Sinaloa

BREVE Y PRECISO
DOMINGO FÉLIX TORRES
Roxana Rubio y Jorge González, con un pie fuera del PAN de Sinaloa
Grande es la bronca dentro del PAN en Sinaloa. La gota que derramó el vaso fue el voto de los diputados panistas Roxana Rubio y Jorge González a favor de la rochista Geraldine Bonilla como gobernadora interina. Ese hecho, más que una decisión legislativa, fue leído al interior del partido como una ruptura política con la línea de oposición.
Pero el conflicto no es nuevo; viene de atrás y se ha ido acumulando. Basta recordar dos episodios que marcaron el desgaste interno. El primero, la anulación de la elección del Consejo Estatal, impulsado por el propio Comité Directivo Estatal, lo que obligó a reponer el proceso y evidenció la falta de control político. El segundo, las disputas en los comités municipales de Culiacán, Mazatlán y Ahome, donde la dirigencia estatal, encabezada por Roxana Rubio y Wendy Barajas, jugó en contra de otros grupos internos, profundizando la división.
Hoy, con el respaldo de diputados panistas a decisiones clave del rochismo, el asunto parece no tener retorno. La inconformidad ya es pública. El presidente del PAN en Culiacán, Eduardo Ortiz, lo dijo sin rodeos: estuvo en la sesión y se dijo sorprendido, afirmando que esos diputados no representan al partido. Es una declaración que refleja el tamaño de la fractura.
En ese contexto, todo apunta a que vendrán sanciones. Más allá de los procedimientos internos, el mensaje es claro: en política, las lealtades cuentan, y en momentos decisivos pesan más. El PAN en Sinaloa enfrenta hoy no solo una crisis de disciplina, sino de identidad.
¡Saludos, jóvenes!