¡Se acuerdan?
¡ALARMA!
La revista de nota roja que todo México veía y leía
Durante más de cincuenta años, la revista ¡Alarma! Fue una de las revistas más vistas en nuestro país.
Era el referente obligado de leer para quien gustaba de la nota roja, fotografías explicitas, encabezados por demás sensacionalistas.
Su cobertura era nacional, todo lo que fuera violencia era noticia en sus páginas.
Fue en el 17 de abril de 1963, cuando el periodista Carlos Samayoa Lizárraga lanzó esta revista especializada en sucesos policiacos, accidentes y tragedias.
Al principio era de circulación pequeña pero rápidamente encontró un amplio público interesado en conocer el lado obscuro de la realidad mexicana.
¡Alarma! A diferencia de otras revistas, se caracterizó por mostrar imágenes explícitas de crímenes, desastres naturales, accidentes y hechos violentos.
Sus portadas eran impactantes, hasta brutales, con encabezados llamativos y un lenguaje más que popular, era eso lo que llamaba mayormente la atención del lector.
Muchos de esos titulares pasaron a la historia del periodismo y de la cultura popular.
Fue en los años setenta y ochenta, cuando ¡Alarma! alcanzó sus mayores niveles de circulación.
Su estilo editorial generó polémicas y cuestionamientos sobre los límites éticos del periodismo, pero aun así se mantuvo hasta el año de 1986 cuando dejó de publicarse temporalmente tras diversas presiones y medidas de control sobre contenidos considerados excesivamente violentos.
Cinco años después regresó a los puestos de revistas bajo el nombre de ¡El Nuevo Alarma!, manteniendo la esencia que la había hecho famosa.
La televisión en esos momentos con gran expansión en las audiencias, la llegada del internet y las redes sociales fueron borrando poco a poco su presencia en el mercado, hasta que en 2014 apareció el último número impreso.
¡Alarma! dejó una profunda huella en el periodismo nacional.
Era sensacionalismo, pero a la vez era la realidad que otros medios omitían, ocultaban
Lo cierto ¡Alarma! Fue la revista que llevó la nota roja a niveles de popularidad nunca antes vistos en México.

