Desde El Fuerte Sinaloa, octubre 21, 2026

El padre y el hijo

El 27 de noviembre de 1957, un niño de ocho años lloraba mientras su padre lo abrazaba en el puerto de A Coruña, España. Un fotógrafo captó aquel instante y la imagen terminó convirtiéndose en uno de los símbolos más conocidos de la emigración española.
Durante años, la fotografía circuló acompañada de una historia equivocada: que el niño estaba despidiendo a su madre, quien partía hacia Argentina y a la que nunca volverían a ver.
Pero el propio protagonista contó lo que realmente había ocurrido.
El niño se llamaba Juan Jesús Calo López, aunque en su pueblo todos lo conocían como «Chanquete». Su padre era Manuel Ángel Calo Marcote, apodado «O Jurjo». Ambos vivían en Fisterra, una localidad pesquera de Galicia.
Aquel día habían viajado al puerto para despedir a varios familiares que embarcaban en el transatlántico Juan de Garay, rumbo a Buenos Aires.
Entre los pasajeros estaban la abuela paterna del pequeño y dos de sus tíos, Pepita y Manolo, hermanos gemelos de su padre.
La historia familiar había comenzado años antes, cuando el abuelo, Ramón Calo Velay, emigró a Argentina. Tiempo después consiguió que otro de sus hijos viajara hasta allí.
Cuando la situación económica mejoró, pudieron enviar dinero para los pasajes de otros familiares.
Pero Manuel Ángel tenía su propia familia en Galicia. Para trasladarse todos habrían necesitado cinco billetes, y no disponían del dinero suficiente.
Así que permanecieron en España.
Muchos años después, Juan Jesús explicó al periodista Arturo Lezcano el verdadero motivo de aquellas lágrimas. Recordó que ellos se quedaban en Galicia mientras su abuela y sus tíos partían hacia Argentina. El dinero alcanzaba para reunir a una parte de la familia, pero no a todos.
El hombre que documentó aquella despedida fue Manuel Ferrol, un fotógrafo gallego que había recibido el encargo de retratar la salida de emigrantes hacia América.
Aquel día utilizó una cámara Rolleiflex. Su visor permitía fotografiar mirando hacia abajo, sin necesidad de levantarla hasta el rostro. Ferrol explicó posteriormente que así las personas no se intimidaban ante la presencia del fotógrafo.
Una de aquellas imágenes recibió el título de «El padre y el hijo».
El brazo del hombre rodea al pequeño, que tiene el rostro contraído por el llanto. El propio padre también parece incapaz de contener las lágrimas.
La fotografía comenzó a circular por publicaciones y exposiciones internacionales. Mientras tanto, sus protagonistas continuaron con sus vidas.
Manuel Ángel trabajó como marinero y falleció en 2006.
Juan Jesús creció en Fisterra, dedicó su vida a la pesca y formó una familia. Murió el 9 de junio de 2024, a los 75 años.
Habían transcurrido casi 67 años desde aquella despedida.
El 23 de mayo de 2026, Fisterra inauguró en su puerto una escultura inspirada en la fotografía de Manuel Ferrol.
El homenaje recuperó la imagen de aquel padre y aquel niño que lloraban mientras sus familiares cruzaban el océano.
Los dos permanecieron en Galicia.