Una de las entradas al metro más curiosas del mundo parece un tranvía saliendo del suelo. La estación Bockenheimer Warte, en Frankfurt, Alemania, fue diseñada por el arquitecto Zbigniew Peter Pininski, quien se inspiró en el estilo surrealista del pintor René Magritte para crear una estructura que rompe con la arquitectura tradicional. Desde el exterior, da la impresión de que un antiguo tranvía quedó atrapado bajo el pavimento mientras emerge hacia la superficie, convirtiendo un simple acceso al metro en una de las atracciones urbanas más fotografiadas de la ciudad. Más que una entrada funcional, esta obra demuestra cómo el arte y la arquitectura pueden transformar un espacio cotidiano en un lugar inolvidable.