BREVE Y PRECISO
DOMINGO FÉLIX TORRES
¡Los mexicanos, como hace 500 años: esperando a Quetzalcóatl!
Entre los pueblos mesoamericanos previos a la llegada de los europeos, existía la leyenda del Dios Quetzalcóatl.
Según esa leyenda, Quetzalcóatl era el Dios que había sido derrotado en una batalla por otros dioses.
Quetzalcóatl derrotado, tomó rumbo hacia dónde sale el sol hasta llegar al mar de oriente (en lo que hoy sería el Estado de Veracruz); llegado a la playa, se embarcó mar adentro, siempre con rumbo a donde nace el sol; en su despedida Quetzalcóatl prometió regresar, regresaría para cobrar venganza contra quienes lo habían vencido, dando incluso una fecha determinada para volver.
Por la época dada por Quetzalcóatl para regresar, se supo coincidentemente de la llegada de grandes naves con unas 500 personas.
Estás personas eran desconocidas, hombres blancos y barbados quienes además traían bestias como caballos y perros de guerra.
Los mexicas no lo dudaron: ¡Quetzalcóatl había regresado, además con ejército, y sin duda tomaría venganza!
A partir de ese momento, Quetzalcóatl existe y vuelve de cuando en cuando para los mexicanos.
Ahora de nuevo lo esperamos, esperamos la aparición de un Dios, de una fuerza superior, de un poder sobrehumano que nos libre de las calamidades del momento.
Hoy día, ese super héroe vendría no de oriente, los mexicanos esperamos que venga del norte.
Al no lograr como pueblo organizarnos y resolver nuestros propios problemas, por no creer ni en nosotros mismos, necesitamos del super héroe, del mesías, del salvador.
¡Hoy, los mexicanos esperan de nuevo a Quetzalcóatl como hace 500 años, pero hoy Quetzalcóatl viene del norte!
¡Saludos, jóvenes!