Malú Mícher hace su berrinche, amenaza con renunciar a Morena porque su propia bancada la dejó sola
La senadora Martha Lucía “Malú” Mícher, histórica feminista de la izquierda y brazo derecho de Marcelo Ebrard, estalló este fin de semana: dice que va a renunciar a Morena porque su propia bancada no fue capaz de defenderla.
El pasado sábado 18 de octubre, Malú se quejó en X porque Aeroméxico cambió sus políticas de acceso a las Salas Premier. Ya no entran los viajeros frecuentes nacionales, solo internacionales o con tarjetas Amex Platino o Inbursa. Además, dijo, la hacen subir y bajar escaleras, no hay orugas y hasta te mojas si llueve.
Y anunció, con toda la solemnidad del Senado: “Haré la solicitud en el Senado para tener una reunión con la empresa y que expliquen sus nuevas políticas”.
Le recordaron que hay crisis de medicamentos, que el IMSS está colapsado, que las madres buscadoras son encapsuladas por granaderos, que hay 300 homicidios al mes en Guanajuato, su estado. Y ella peleando por la salita con galletas gratis.
Denise Dresser la destrozó: “Sale a defender las salas VIP mientras millones carecen de servicios básicos”. El actor Héctor Suárez Gomís: “Tantos años luchando por la igualdad para terminar siendo tratada como una igual”. Hasta el panista Federico Döring le dijo que hay cosas más importantes.
¿Y Morena? Silencio. Nadie salió a respaldarla. Nadie le dio RT. La dejaron sola con su berrinche VIP.
En el fondo, el reclamo revela otra crisis de Morena: nadie sabe si defender lo indefendible. ¿Cómo defiende una bancada de la austeridad a una senadora que quiere citar a comparecer a una empresa privada porque no la dejaron entrar a la sala VIP?