Marybel Villegas revienta contra Citlalli Hernández y exhibe la guerra sucia de las encuestas en Morena
Quintana Roo.- La diputada federal Marybel Villegas Canché, una de las fundadoras de Morena en el sureste y hasta hace tres días aspirante a la gubernatura, rompió con la dirigencia nacional. No reconoció los resultados y acusó a la secretaria de las Mujeres y presidenta de la Comisión de Elecciones de Morena, Citlalli Hernández Mora, de operar “encuestas amañadas” para imponer candidatos rumbo a 2027.
El detonante fue la encuesta de Quintana Roo. Según la dirigencia, el ganador es Eugenio “Gino” Segura Vázquez, actual senador, con amplia ventaja. Marybel apareció en tercer lugar con apenas 5 puntos.
Su respuesta fue frontal:
“No son reales, no son confiables. Es una burla al morenismo en el estado y en el país. Son encuestas amañadas por parte de Citlalli Hernández. Por eso no vamos a participar en el proceso interno de los comités municipales, porque va a ser la misma historia”.
Y no lo dejó en lo local. Aseguró que la misma operación se repite en Nuevo León, Michoacán, Guerrero y Baja California, donde los perdedores han salido a denunciar el mismo patrón.
La contestación de Citlalli Hernández llegó en menos de 24 horas y con ironía quirúrgica desde X:
“Quizás la diputada Marybel Villegas no conoce las entrañas de Morena ni sus estatutos ni órganos internos, porque yo soy presidenta de la Comisión Nacional de Elecciones, no soy la Comisión de Encuestas. No veo cómo pueda yo amañar alguna encuesta si yo no las hago. Por cierto, ¿su diputación actual fue producto de una encuesta?”.
El golpe está dado. Marybel, que ya fue alcaldesa de Benito Juárez y senadora, dejó la puerta abierta para irse con el PT, que todavía no cierra su propia encuesta en Quintana Roo y le ha ofrecido ser su candidata a gobernadora.
Morena enfrenta así su viejo demonio: el método de las encuestas. El mismo que le sirvió para evitar rupturas en 2024, hoy es acusado por sus propios aspirantes de ser una tómbola a modo, donde el ganador se decide en una mesa en la Ciudad de México y la encuesta solo es el justificante.
