Desde El Fuerte Sinaloa, octubre 9, 2026

“No importa si eres gobernador”: la amenaza de la zar antidrogas de trump que retumba en palacios

Washington.- Ya no solo van por los narcos. Van por quienes los dejan operar.

Sara Carter, la zar antidrogas de Donald Trump y directora de la Oficina de Política Nacional de Control de Drogas de Estados Unidos, soltó la advertencia más directa contra la clase política mexicana en 20 años.

“Vamos contra ustedes, sin importar si son gobernadores”.

Lo dijo sin rodeos en entrevista con Voz Media el 3 de octubre, retomada ayer por la Casa Blanca:

“Si ayudas o colaboras con los cárteles, si trabajas con ellos o con organizaciones terroristas extranjeras, no nos importa si eres gobernador o si eres la persona que trabaja en la plaza en una tiendita pequeña. Te vamos a encontrar, vamos a ir tras de ti y nos vamos a asegurar de que pagues el precio”.

El mensaje no es nuevo, pero el tono sí. Desde febrero, los cárteles mexicanos son organizaciones terroristas extranjeras para Washington. Eso le permite a Estados Unidos usar leyes antiterrorismo: cazar cuentas, congelar propiedades, revocar visas, abrir casos en cortes federales y pedir extradiciones sin esperar a México.

Carter añadió un guiño incómodo: “Hay coordinación con el gobierno mexicano, hay operaciones conjuntas, pero necesitamos que se unan a nosotros. ¿Por qué vamos a permitir esto en nuestras naciones? Estados Unidos ya no lo va a permitir”.

La advertencia cae justo cuando Rubén Rocha Moya, gobernador con licencia de Sinaloa, está bajo investigación federal en México por presuntos vínculos con el Cártel de Sinaloa, tras las declaraciones de Ismael “El Mayo” Zambada.

Y no es el único nombre en la mesa. En Washington se habla de una lista de al menos 8 ex y actuales gobernadores, ex secretarios y mandos policiacos con alertas financieras.

La lectura en Palacio Nacional fue inmediata. Sheinbaum respondió esta mañana que “no hay sumisión, hay colaboración”.

Pero en los pasillos de varios gobiernos estatales, la frase ya se repite en voz baja: “No importa si eres gobernador”.