Pequeña semblanza de Rosario Cota el de “El Carricito” Sindicatura de Mochicahui
Un hombre nacido de la tierra y del pueblo, un verdadero Fortense
En las comunidades pequeñas, donde el polvo de los caminos se mezcla con el esfuerzo diario de la gente humilde, nacen historias que rara vez aparecen en los libros, pero que viven en el corazón del pueblo. Una de ellas es la historia de Rosario Cota, originario de El Carricito, comunidad donde aprendió desde niño que la vida no siempre es justa, pero que aun así vale la pena luchar por transformarla.
Hijo de padres jornaleros, Rosario creció viendo las manos cansadas de quienes trabajaban la tierra para sobrevivir. Desde muy joven conoció el sacrificio, el hambre silenciosa de muchas familias y la desigualdad que durante décadas condenó al olvido a las comunidades rurales.
Mientras otros conocían privilegios, él conoció la dureza del sol, el cansancio del trabajo y la esperanza humilde de quienes nunca se rinden.
Aquellas experiencias marcaron profundamente su conciencia social. Comprendió que la pobreza no era una casualidad, sino consecuencia de años de abandono, indiferencia y gobiernos alejados de la realidad del pueblo.
Y fue precisamente ahí, entre la necesidad y la resistencia de la gente sencilla, donde nació su vocación por la justicia y por la lucha social.
Antes de convertirse en profesionista, Rosario fue jornalero. Conoció en carne propia el esfuerzo del trabajo duro y la incertidumbre de quienes viven al día. Esa experiencia le enseñó algo que jamás olvidaría: nadie que venga verdaderamente del pueblo puede cerrar los ojos ante el sufrimiento de su gente.
Con disciplina y perseverancia logró convertirse en Licenciado en Derecho, entendiendo la profesión no como una herramienta de poder, sino como un instrumento para defender a quienes históricamente han tenido menos oportunidades.
Desde los 19 años inició su incursión en la política de izquierda a través del PRD, motivado por ideales de justicia social, igualdad y dignidad para las clases populares.
Su caminar político y social nunca estuvo separado de las causas del pueblo. Participó activamente en movimientos como la defensa del petróleo y encabezó luchas dentro de la Central Campesina Cardenista, siempre convencido de que México solamente puede transformarse cuando se escucha a quienes trabajan la tierra, producen los alimentos y sostienen al país desde abajo.
A lo largo de su trayectoria ha desempeñado diversos trabajos que fortalecieron su visión humana y social. Fue interventor ejecutor del Infonavit, abogado litigante, Asesor Jurídico del Área de Procuración en el H. Ayuntamiento de Ahome, profesor de la Universidad Autónoma de Occidente y del Centro Universitario de Ciencias e Investigación, además de Secretario de la Mesa de Seguridad Regional de El Fuerte y Choix, espacio desde el cual ha trabajado por la coordinación institucional y la tranquilidad de las familias sinaloenses.
Pero más allá de los cargos o responsabilidades, quienes conocen a Rosario saben que nunca ha dejado de ser el hombre sencillo que nació en El Carricito con los pies llenos de tierra y el corazón lleno de sueños. Su humildad, cercanía y disposición para escuchar son parte de su esencia. Porque hay hombres que utilizan la política para alejarse del pueblo…Y hay otros que hacen de la política un puente para regresar siempre a él.
Es esposo y padre de tres hijos, convencido de que la familia representa el núcleo más importante de la sociedad y que ningún proyecto de transformación puede construirse olvidando los valores humanos.
Su historia personal refleja la lucha de miles de familias mexicanas que han salido adelante únicamente gracias al trabajo, al esfuerzo y a la esperanza.
Las causas que defiende nacen precisamente de lo que vivió desde niño: la reducción de la desigualdad y la pobreza, el apoyo al campo, el acceso digno a la educación y la construcción de un país donde los hijos de campesinos y jornaleros tengan las mismas oportunidades que cualquiera.
En su formación política tuvo cercanía con la senadora Imelda Castro Castro, a quien conoció durante su etapa dentro del PRD.
Esa relación fortaleció todavía más su visión de izquierda y su compromiso con las luchas sociales históricas del pueblo de México.
Rosario Cota representa a una generación de hombres y mujeres que no olvidan sus raíces.
Representa la voz de las comunidades rurales, de los trabajadores, de quienes durante mucho tiempo fueron ignorados por el poder.
Representa la cercanía con el pueblo, la política con sentido humano y la convicción de que servir siempre será más importante que servirse.
Porque quienes nacen desde abajo conocen el verdadero valor de tender la mano.
Y porque solamente quien ha vivido las necesidades del pueblo puede entender realmente sus dolores, sus sueños y su esperanza.…
Es Rosario Cota