BREVE Y PRECISO
DOMINGO FÉLIX TORRES
Sinaloa, 8 años en crisis y un Culiacanazo forever
Sinaloa suma ya ocho años de crisis permanente. Si bien la situación del estado no era buena, fue a partir de 2018 cuando todo empezó a empeorar aceleradamente. Primero llegó el gobierno de Andrés Manuel López Obrador y con él la cancelación de apoyos y subsidios al campo, a la ganadería y a la pesca, golpeando directamente la economía sinaloense, altamente dependiente de las actividades primarias. A eso se agregó el desorden en la comercialización del maíz, trigo y frijol, afectando todavía más a productores y familias enteras.
Después vino en 2019 el primer Culiacanazo, un hecho violento que exhibió ante el mundo el poder del narcotráfico y las limitaciones —o complicidades— del gobierno mexicano. Aquella jornada marcó para siempre la imagen de Culiacán y de Sinaloa. Luego llegó la pandemia de COVID-19 en 2020, agravando la crisis económica y social.
En 2023 ocurrió el segundo Culiacanazo y el impacto ya no quedó solamente en la capital; la incertidumbre y el miedo alcanzaron a buena parte del estado. Más tarde, en 2024, llegó el tercer Culiacanazo tras la captura de uno de los líderes criminales más poderosos del mundo. Desde entonces vivimos una especie de “Culiacanazo for ever”, con una economía debilitada, desconfianza social y una imagen internacional cada vez más deteriorada.
Como si todo eso fuera poco, apareció además el tema del narcogobierno y la corrupción denunciados desde Estados Unidos, no desde México. Todo ello termina por hundir todavía más la percepción sobre Sinaloa.
La pregunta entonces es obligada. ¿Cómo salir de esta crisis?, ¿hay futuro para Sinaloa?, ¿basta solamente con cambiar de gobierno en 2027 o el problema es mucho más profundo?
¡Saludos, jóvenes!